jueves, 19 de abril de 2012

El Infierno

El Infierno


El infierno ha sido interpretado a lo largo de los siglos por las distintas civilizaciones bajo dos puntos de vista diferentes: como morada de los muertos o como lugar de perdición de los pecadores
El infierno como morada de los muertos:
El desconocimiento del hombre del «más allá», que identifica con la conciencia de oscuridad, unido a la costumbre de muchos pueblos de enterrar a sus muertos, explican que la morada de éstos se localice en las oscuras profundidades de  la Tierra. Para muchas religiones el infierno, que es parte del cosmos, representa el reino de la noche y está dominado por dioses propios que gobiernan sobre lo nativo, la muerte, el terror, lo hostil.

Mesopotamia y Egipto

En la cultura sumeria, lnnana, diosa celeste, viaja al reino inferior y oscuro, el Kigallú donde reina Ereshkigal. Regresa gracias a la intervención del dios Enki. El semidiós Tammuz es el protector de los muertos. En la epopeya acadia de Gilgamés desaparece esta esperanza de la salvación: Enkidu no es salvado por Gilgamés y el infierno de Istar se convierte en un campo de batalla. En la religión asirio-babilónica Nergal junto con su esposa Ereshkigal se convierte en dueño absoluto del infierno identificado con el sol abrasador, origen de la fiebre, es por lo tanto el responsable de la enfermedad y su corte está poblada por demonios que personifican las plagas. La única esperanza de los muertos en su reino será satisfacer sus deseos. La diferencia de suerte en el otro mundo,  tal y como ocurrirá para otras muchas religiones encuentra condicionada al cumplimiento de una serie de ritos.
Para los egipcios el infierno es el reino de Osiris, dios que regula la vida y la muerte. En su reino los justos esperan a ser llamados a vivir una segunda vida. El viaje difunto al reino de Osiris es de una importancia capital y se facilita a través del libro de los muertos, cuyo contenido mágico doblega a los dioses. Entre los mayas de América, el rey del inframundo se llama Hunahau y se le representa adornado de cráneos y huesos. Su símbolo es el perro y su mensajero la lechuza. Ekahau, el pájaro de las quejas en forma de halcón, es su acompañante.

Grecia:

En la civilización griega se cree en la existencia de un paraíso para los héroes, las Islas Afortunadas, y un lugar de tinieblas para el resto de los hombres, el Hades, situado en el centro de la Tierra, limitado por corrientes de agua y rodeado por el océano. Estas corrientes de agua que fue definiendo la literatura de la época son el Aqueronte, el Cócito, el Estigio, el Flogetón y el Leteo. Se atravesaban en la barca de Carón o Caronte que exigía un pago u óbolo por sus servicios. En otras religiones se encuentra esta metáfora del camino de acceso al más allá. Entre los incas, por ejemplo, las almas de los muertos debían cruzar un puente trenzado de cabellos, y en la antigua religión iraní el puente Chinvat aparece como un juez mecánico que se ensancha para los buenos o se estrecha para los mentirosos.

El Hades griego sólo recibe el significado de lugar de recompensa para los héroes, a los que está reservada una copa mágica, y de sufrimiento para los malvados, a los que espera un cenagal, a partir de la Odisea de Homero, siendo antes un lugar neutro. Según Homero, el rey Minos decide sobre los destinos de los muertos y de los héroes, que en su caso reciben su castigo por su perversidad o soberbia, y administra así justicia. En Platón se encuentra también esta diferenciación en el más allá entre los campos Elíseos para los sueños y el Tártaro para los injustos. Entre los injustos algunos son dignos de purificación y alcanzan el Tártaro. El Hades se divide de esta manera en tres partes: la de los buenos, la de los malos, y la de los que no merecen castigo ni recompensa. Es el origen de la tripartición cristiana del cielo, infierno y purgatorio, representada por Dante. En el contexto de esta Antigüedad clásica, los romanos llaman a los dioses del Tártaro infierní, en contraposición a los del mundo superior o superiori.

El infierno Judío:

El judaísmo continúa concibiendo la morada de los muertos (seol) en dos partes: una para los buenos y otra para los malos. En el seol, fosa donde reina la oscuridad y en la que gobierna Leviatán, los muertos esperan la llegada de un libertador que abra sus puertas y permita la salida de los justos. Al final del mundo antiguo ya no se concibe el más allá como región terrestre, infierno o paraíso, sino como divina y alejada en el espacio.
Infierno como lugar de perdición de los pecadores
Aunque la idea de condenación eterna es específicamente judío-cristiana, en todas las grandes religiones aparece más o menos explícitamente un infierno, o más bien. un purgatorio, como oposición a la vida virtuosa en el más allá. Para los chinos existen unos libros que recogen las acciones buenas y malas de los espíritus que serán juzgados. En Japón un espejo refleja las acciones de los muertos antes de este juicio. La duración de las penas en las diferentes civilizaciones es variable y generalmente la permanencia en el infierno no se concibe como eterna. Para los chinos cada año el día 30 del séptimo mes el infierno se vacía y quedan liberados los proscritos. Entre los hindúes tampoco el suplicio en el infierno es eterno y su sentido se encuentra en relación con la creencia en la trasmigración de las almas. El mazdeísmo tampoco cree en la eternidad de las penas. La destrucción del infierno será el paso previo que habrá de preceder al triunfo absoluto del bien.
El infierno como lugar específico donde son castigadas las faltas o pecados de los hombres aparece con el comienzo de la era cristiana y el exilio de los judíos. El infierno pasa a representar el triunfo de la justicia divina y se desarrolla la idea de gehema, lugar donde los pecadores sufren un continuo tormento por sus faltas y arden en un fuego eterno que jamás los consume.
En el Apocalipsis se habla de un lago de fuego y azufre donde se arroja a los condenados. En el Antiguo Testamento son numerosas las metáforas utilizadas para representar el infierno, abismo donde reina un real destructor. Es Dios el que envía al: Hombre o lo libera de los infiernos. Ya en el Nuevo Testamento el descenso a los infiernos de Cristo representa por un lado el anuncio de la buena nueva y de la salvación que los apóstoles y doctores, y el mismo Jesús, transmiten a los patriarcas y profetas de Israel. La resurrección o la subida de los infiernos del Mesías significa la liberación efectiva de ¡os justos, la victoria en definitiva sobre Satán o “el adversario”., El fuego del infierno pasa así a convertirse en fuego purificador. El descenso y la subida de estos infiernos de Cristo se identifica en la cultura cristiana de esta manera con el rito del bautismo. Muchos autores han interpretado esta metáfora de la bajada a los infiernos de Cristo como la mayor evidencia de la influencia de la mitología en el cristianismo. En el Nuevo Testamento la bajada a los infiernos como castigo los pecadores sólo se conserva en los manuscritos latinos mientras que en el resto de los textos este infierno no se concibe como lugar de tormento. Cuando se define la distinción en él entre morada de los muertos y lugar de condenación es en la época helenística.
En la teología cristiana la pena de condenación consiste en la privación de la visión de Dios (pena de daño) aunque nunca ha sido específicamente definida por la Iglesia. Es circunstancial ya que el infierno es el lugar en el que la redención, siempre es posible gracias a la esperanza universal del cristiano, no ha ocurrido todavía. Hasta el siglo XIX no se supera el concepto de espacio de condenación eterna dentro protestantismo. Hoy en día en esta tendencia doctrinal dentro de la Iglesia se tiende a hablar del infierno más como estado o condición que como lugar, y se da más importancia a la esperanza que al castigo eterno. Los católicos continúan creyendo la existencia de un infierno que durará siempre, según una fiel lectura de las das Escrituras.

La Imagen del Infierno

Las ideas sobre este infierno cristiano se manifiestan en los libros apócrifos de donde pasaron a la liturgia y al arte. El Apocalipsis de Pedro (siglo II) y el de Pablo (siglo IV) son obras que aportan muchísima información sobre la representación de este lugar de perdición. En ellas se muestra el paraíso como lugar de luz situado en el cielo y el infierno como horno ardiente. Para los cristianos medievales el infierno es el reino de Satanás donde son torturados los cuerpos de los condenados entre las llamas eternas. Desde el siglo XII aproximadamente la entrada en el infierno se representa como las fauces abiertas del monstruo Leviatán en cuyo interior se encontraba a veces una caldera.
Durante el Renacimiento este símbolo se sustituyó por la boca de una cueva o, en menores ocasiones, como la puerta de acceso de un edificio, custodiada por el perro de tres cabezas de la mitología griega Cerbero. El acceso al cielo se representaba en forma de puente, recogiendo esta vez la tradición de aquellas civilizaciones antiguas sobre las que nos deteníamos líneas atrás. En épocas posteriores en las representaciones de este infierno veremos cómo los lujuriosos se sumergen en llamas sulfurosas, los sodomitas giran en un asador mientras que los glotones se revuelcan entre inmundicias. Muchas otras metáforas recrean este espacio tan propicio para el desarrollo de la imaginación humana. El lugar del infierno en el arte cristiano se encuentra en las representaciones del Juicio Final.

Fuente consultada:
Enciclopedia Espasa Calpe

domingo, 8 de abril de 2012

Coloquio - Analfabetos políticos

 Coloquio - Analfabetos políticos

 

Siempre he sido un simpatizante, aunque no seguidor de Julio Anguita (ya que no suelo seguir a nadie) Pero me hubiese gustado que matizara bien lo que ha querido decir, analfabeto político es ¿El que no vota lo que él quiere? ¿Él que no entiende ni papa de política? ó ¿El que no quiere saber nada de política, aunque entienda? Si quiso decir el primero, entonces hay mayoría de analfabetos, ya que sólo le votaron una minoría cuando estuvo en política, El segundo, aunque sea analfabeto en ese campo, no por eso tiene que ser un burro, y el tercer caso, que es el mío, le diría a don Julio, que no voto porque no me sale de los cojones, y porque no quiero contribuir con mi voto a que haya políticos corruptos ni chaqueteros cómo había en su propio partido, y las prostitutas, menores explotados, gente en la miseria y delincuentes los hay y quizás en demasía en países donde el pueblo está quizás más politizado, por ejemplo, Cuba, Corea del Norte, China, Rusia, etc,etc,. Julio Anguita es una persona muy inteligente, pero no siempre habla ex cátedra, y creo que con este comentario se ha excedido en su juicio hacia un gran número de personas. Y para terminar le diría que habrá muchos analfabetos políticos que saben mejor que él el coste de la vida, y de todos los artículos que él enumera, ó quizás ya ha olvidado que en su día perteneció a "La Casta" y vivió cómo un privilegiado y quizás no visitó un supermercado durante el tiempo que estuvo viviendo del momio. Elías
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Pudiera parecer que te picas, y ya sabes lo que se dice del que se pica ajos come. Lo que ha querido decir está muy claro en su propio mensaje, no hay que buscar segundas lecturas, me parece. Te pierdes cuando ves en el horizonte la hoz y el martillo, jejeje. Según multitud de informes suministrados por organismos internacionales, nada sospechosos de marxistas, en los paises que has citado y precisamente de manera proporcional al rigor con que estuviera implantado su sistema comunista en cada momento, la delincuencia, la miseria extrema, la prostitución mafiosa desregulada, la explotación de menores, etc... existen en mucho menor número que en los países donde se ha implantado el capitalismo, en particular su variante mas 'salvaje'.... Lo del analfabeto político viene, como bien sabes (en España), del franquismo, donde estaba mal visto (muy mal visto, diría yo, casi peligroso) tener algún tipo de pensamiento político, salvo que fuera franquismo puro y duro o en el peor de los casos alguna variante ultraconservadora (FET-JONS, Carlismo, monárquicos, ultra católicos integristas, etc.), y la gente, en plan defensivo en muchos casos, presumía de ser 'apolítico' o de no tener conciencia política, alejándose rápidamente de cualquier sospecha que pudiera comprometerle...Hoy todavía arrastramos esa tara, que supongo que es a lo que se refiere Julio Anguita. Deberías valorar que es un 'rara avis' que ha renunciado a sus pensiones relativas a sus cargos públicos de carácter político, y según dicen, vive de su pensión como docente y de sus actividades particulares (charlas, conferencias, etc...) renunciando a sus prerrogativas como ex diputado. Julio
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Julio, a mi edad no suelo picarme tan fácilmente,  lo que ocurre es que me molesta que personajes que han estado encumbrados y gozan de cierto prestigio, lo usen para insultar a un determinado grupo, y sus lectores se traguen lo que el escriba como si fuesen verdades absolutas. Me dices que me pierdo cuando veo la hoz y el martillo, nada más lejos de la realidad, siempre fueron un símbolo al que tuve gran estima, y la ideología que representan mucha más, los que no me causan mucha simpatía son los países que implementaron esa idolología, al menos tan chapuceramente, también me indicas que ese mensaje iba destinado a los ciudadanos españoles que vivieron durante el franquismo, venga Julio, yo no defiendo ningún sistema político, es más, es posible que no me guste ninguno de los que conozca, pero tu sabes que tan totalitario es el comunismo como el fascismo, ó ¿es que los ciudadanos de los países comunistas, que hubo y que hay, gozaron o gozan de mas libertad de elección que los españoles  de la época franquista? ¿cuántas elecciones electorales tuvieron o tienen? o ¿son tan políticamente eruditos que no les hacen falta? A ti te hago esas preguntas, pero, al que me gustaría hacérselas es a Julio Anguita. Querido primo, no seas iluso, aquella pobre gente estaba más falta de libertad que nosotros, te pondré un ejemplo, Alemania, dividida vergonzosamente por un muro, no para que la gente no pasara, sino para que no se escapasen, o ¿es que los pobres alemanes del este eligieron libremente el estar encerrados?
Yo, como tu sabes he vivido en tres países capitalistas, y he visitado muchos, y mi hija tambien, ella por partida doble, hemos trabajado en lo que nos gustó, hemos viajado donde hemos querido, y nunca nada ni nadie coartó nuestra libertad de movimiento ni de trabajo, ni nos persiguió nadie para comprar moneda extranjera en el mercado negro, no ocurría así en los países comunistas. La gente emigraba a Estados Unidos, Canadá y Australia pero nadie emigró a ningún país comunista, ¿sabes por que? porque en esos países hay libertad, allí la gente sueña, hace planes, tiene iniciativas y el que vale, triunfa, y el que no, a la cuneta, pero en los partidos comunistas tan "alfabetizados políticamente", allí van todos a la cuneta, menos la clase política, esos viven como reyes en sus "dachas" de recreo, con sus cochazos y sus buenas pagas y prebendas, mientras el obrero, "alfabetizado políticamente", curraba como un esclavo para cumplir algún plan quinquenal en las fábricas o en los "koljoses" agrícolas, teniendo algunos como recompensa una medalla de aluminio con el título de "Héroe de la Unión Soviética" pero eso sí, viviendo en un apartamentucho de 30 metros cuadrados y soñando con vivir como en los países occidentales, por eso cuando la Unión Soviética se desintegró y se descubrió el pastel, el mundo vio atónito que aquello era como una herida infecta y llena de pus, que todo era una vulgar mentira, y los países que quedan si les dieran la oportunidad se desintegrarían tambien, que abrieran las puertas a los cubanos, no iban a quedar nada más que la nomenclatura política.
Por último le diría al señor Anguita, no tire piedras a nadie, eduque que es lo suyo, aunque le pasó lo que el dicho dice, "no hay profeta sin honra sino en su propia casa" ¿por qué no educó a su propio hijo, que en vez de ser corresponsal de El Mundo Obrero ó La República, eligió un periódico de lo más facha? o es que ¿no estaba "alfabetizado políticamente"?
Bien Julio, por ahora no tengo más que decirte, solo que te lo pases bien, y no me tomes nada a mal, un abrazo, Elías.