“Pruebas” a favor y Evidencias en contra del Diluvio (I)


Geodinámica Externa Creacionista
La Geodinámica es una rama de la Geología, que trata de los agentes o
fuerzas que intervienen en los procesos dinámicos de la Tierra. Se
subdivide en: Geodinámica interna o de procesos endógenos y
Geodinámica externa o de procesos exógenos.
1. Las “pruebas” citadas en apoyo de un diluvio global:
Los geólogos del diluvio, basan su creencia en un Diluvio Universal,
relativamente reciente en varias líneas de aparente evidencia. Pero,
obviamente, ninguno de estas pruebas es suficiente para probar que un
diluvio global ocurrió. Sin embargo, los geólogos de la inundación
siguen sosteniendo que un diluvio global es la explicación más razonable
y parsimoniosa para explicar la estructura externa e interna de la
Tierra.
A. Las rocas sedimentarias
Las rocas sedimentarias son aquellas que se forman por la destrucción
de rocas preexistentes, sometidas a procesos físicos (disgregación
mecánica) y químicos (descomposición química), y posterior compactación y
cementación (diagénesis), por diferentes medios de transporte (aire,
agua, hielo) dando lugar a materiales más o menos consolidados. Pueden
formarse a las orillas de los ríos, en el fondo de barrancos, valles,
lagos, mares, y en las desembocaduras de los ríos. Se hallan dispuestas
formando capas o estratos.
Aunque sólo el 8% de las rocas de la Tierra son sedimentarias, del
75-80% de los depósitos de la superficie de la Tierra, con excepción de
los eruptivos (de origen interno) está cubierta de rocas sedimentarias,
formando una cobertura sedimentaria sobre un zócalo formado por rocas
ígneas y, en menor medida, metamórficas, de la corteza terrestre. Es
decir, que tienen un origen frecuentemente acuoso. Por lo tanto, los
geólogos creacionistas señalan que, hay pruebas irrefutables de que al
menos el 75% de la superficie de la Tierra fue cubierta una vez por el
agua.
a) Capas de sedimentos depositados rápidamente distribuidas en vastas zonas:
Para los geólogos creacionistas de “AiG”, y los Adventistas del 7º
Día, cómo el zoólogo creacionista Ariel A. Roth, -director de “Origins” y
ex director del “Geoscience Research Institute” (GRI)-en un
acontecimiento como el Diluvio Universal esperaríamos encontrarnos con
depósitos sedimentarios extensos, y nos encontramos con capas de roca
que se pueden remontar hasta el final en todos los continentes, incluso
entre continentes, con las características físicas de los estratos los
que fueron depositados rápidamente. Por ejemplo, la piedra arenisca y
piedra caliza de Tapeats Redwall del Gran Cañón la que se puede rastrear
a través de todo Estados Unidos, hasta Canadá, e incluso a través del
Océano Atlántico a Inglaterra. La creta o caliza de Creta de Inglaterra
(los blancos acantilados de Dover), del Cretácico Superior de Europa
Occidental, se puede rastrear a través de Europa en el Medio Oriente y
también se encuentran en el medio oeste de los Estados Unidos y en el
oeste de Australia.
Las inclinadas pendientes de capas dentro de la piedra arenisca de
Coconino del Gran Cañón son el testimonio –según los creacionistas- de
10.000 km3 de arena que se depositaron por corrientes de agua enormes en
cuestión de días. Además de, las rocas con espesores de 30 m o menos
del Pérmico de Canadá; la capa de 1m que se encuentra en la cadena
alpina de Europa; la formación Dakota, en el oeste de los EEUU, con un
espesor promedio de 30 m y que cubre unos 815.000 km²; el miembro
Shinarump de conglomerado y arenisca gruesa del Triásico superior con
madera petrificada, de la formación Chinle en el sudoeste de los EEUU
tiene un espesor de 30 m y se extiende sobre casi unos 250.000 km²; el
grupo rojizo Chinle, de la misma formación, cubre unos 800.000 km²; la
formación Morrison que pertenece al Jurásico superior y que contiene
dinosaurios de los EEUU, se extiende sobre 1.500.000 km² desde Nuevo
México, al Sur, hasta Canadá y desde Idaho, al oeste, hasta Nebraska, y
su espesor promedio es de unos 100 m.

Cañón del Colorado
b) Sedimentos transportados a largas distancias:
Según, los creacionistas de AiG, encontramos que los sedimentos en
las amplias capas de roca, tuvieron que ser depositados rápidamente,
erosionados desde fuentes distantes y llevados a grandes distancias por
el rápido movimiento del agua. Por ejemplo, la arena de la piedra
arenisca de Coconino del Grand Canyon (Arizona) tuvo que ser erosionado y
transportado desde la parte norte de lo que hoy es Estados Unidos y
Canadá. Además, los indicadores actuales de agua (como las marcas de
ondulación) se conservan en capas de rocas demostrando que para
corrientes de agua de «300 millones de años» estaban constantemente
fluyendo del noreste al sudoeste a través de toda Norte y América del
Sur, que, por supuesto, sólo es posible en las últimas semanas durante
una inundación global. Para Ariel Roth, el descubrimiento del predominio
de una direccionalidad de las corrientes de agua en gran parte del
Fanerozoico de Norteamérica fortalece el concepto de un diluvio global.
c) Ninguna erosión entre los estratos:
La mayoría de las rocas sedimentarias se superponen, formando líneas
bien definidas, a profundidades que varían. Según los creacionistas, la
nitidez de las líneas implica la rápida deposición y litificación.
Para los geólogos diluvistas, sí las capas sedimentarias fueron
depositados durante milenios, habrían experimentado mezcla. En opinión
de los de AiG, encontramos evidencia de erosión rápida, o incluso de
ninguna erosión, entre las capas de roca. El piso, de borde de cuchillo
en los límites entre capas de roca nos indica una deposición continua de
una capa tras otra, sin tiempo para la erosión. Aducen, por ejemplo,
que no hay evidencia de ningunos «desaparecidos» millones de años (por
la erosión) en la frontera plana entre las dos conocidas capas de Grand
Canyon-la piedra arenisca de Coconino y la Formación Ermitaño-. Otro
ejemplo de los límites de planos en el Grand Canyon es la piedra caliza
Redwall que tiene 400-800 pies (120-240 m) de espesor, y que se depositó
hace 340 millones de años, durante la Era Paleozoica. Se compone de
espesas camas, oscuras, marrón, gris-azuladas, calizas y dolomitas con
nódulos de sílex blanco mezclados adentro. La piedra caliza Redwall se
depositó en un ambiente de poca profundidad en alta mar, que se
estableció en un mar poco profundo, con retrocesos, tropical cerca del
ecuador durante 40 millones de años en el Misisipiense (Carbonífero
Inferior) temprano a medio. Una gran variedad de vida marina fosilizada
se conserva dentro de la formación, incluidos braquiópodos, crinoideos,
briozoos, corales cuerno, nautiloideos y esponjas, junto con los demás
organismos marinos, como trilobites grandes y complejos.
Según Ariel Roth, la falta de erosión entre los Hiatos Planos sugiere
que las capas sedimentarias fueron depositadas en forma rápida, en
donde no había periodos extensos entre ellas, y es consistente con el
Diluvio Universal, siendo, un testimonio de un “pasado diferente del
presente”.
d) Capas sedimentarias puras:
Muchos estratos de roca son puros – por ejemplo, la St. Peter
Sandstone, que cubre 500.000 millas cuadradas (1.295.000 km²) de los
Estados Unidos, en el este de Missouri, la roca se compone de arena de
cuarzo, es decir, 99,44% de sílice. Es una formación del Ordovícico en
la etapa Chazyan de la serie Champlainian. Esta piedra arenisca se
originó como una sábana de arena en el agua clara, poco profundas cerca
de la orilla de un mar Paleozoico y consta de fina a mediana y bien
redondeados granos de cuarzo con superficies afiladas. La extensión de
la formación se extiende de norte a sur de Minnesota a Missouri y
este-oeste de Illinois en Nebraska y Dakota del Sur. La formación fue
nombrada por Owen (1847), después del río Minnesota, entonces conocido
como el río San Pedro. La localidad tipo se encuentra en la confluencia
de los ríos Mississippi y Minnesota cerca de Fort Snelling, Minnesota.
Para los creacionistas, mientras que los científicos uniformistas
proponen que fue depositado en la orilla de un mar, lo que no puede
explicar, cómo se quedó tan pura si se fue depositando durante un largo
período de tiempo. Pero, para los geólogos de la inundación, los
procesos de clasificación de licuefacción, en consonancia con una
inundación global, pueden dar tal explicación.
e) Muchos estratos establecidos en rápida sucesión:
Las rocas no se suelen doblar, y se rompen porque son duras y
quebradizas. Pero en muchos lugares encontramos secuencias enteras de
estratos que fueron curvadas sin agrietarse, lo que indica –según los
creacionistas- que todas las capas de roca fueron depositadas
rápidamente y se plegaron mientras aún estaban húmedos y flexibles,
antes del endurecimiento final. Por ejemplo, la piedra arenisca Tapeats
en Gran Cañón se dobla en un ángulo recto (90°), sin evidencia de
ruptura. Sin embargo, este plegamiento sólo pudo haber ocurrido después
de que el resto de las capas se habían depositado, supuestamente hace
más de «480 millones de años», mientras que la piedra arenisca Tapeats
permaneció húmeda y flexible. En realidad, la piedra arenisca Tapeats se
posó sobre las Unidades de Basamento Vishnu, después de una
discordancia erosiva, la discordancia Grande, de 1.000 millones de años,
el Grupo Unkar de las rocas del basamento están también en una
discordancia angular, que es una secuencia de 8-miembros inclinados a
45º.
B. Los Cañones:
a) Los cañones submarinos
Los cañones se pueden encontrar en el mar al final de muchos ríos
principales del mundo, entre ellos el Congo, el Amazonas, Ganges, y
Hudson. Se extienden por miles de kilómetros bajo el agua, miles de
metros bajo el mar, son más profundos que el Gran Cañón en algunos
lugares, y según los creacionistas, aunque no es bien entendido por la
comunidad científica dominante, generalmente se entiende que han
desarrollado cuando los niveles del mar eran significativamente
inferiores al actual. Los geólogos de la inundación argumentan que en el
Diluvio Universal los continentes se dividieron y al bajar la
inundación, los ríos principales drenaron en los nuevos continentes, y
el agua fluyó en las nuevas zonas bajas, que se llenarían para
convertirse en los mares, dejando los sedimentos que se sequen de su
estado licuificado.
b) Los cañones terrestres
Como explicación de los grandes cañones terrestres, como el Grand
Canyon, que es una escarpada garganta excavada por el río Colorado en el
norte de Arizona (EEUU), los geólogos creacionistas señalan las
inundaciones de lodo catastrófico caliente que se deslizaron durante la
erupción del Mount St. Helens, que es un estratovolcán activo ubicado en
el condado de Skamania (Washington, EEUU), que en 1980 talló un cañón
de 140 pies (42,67 m) de profundidad y 17 millas (27,35 Km) de largo en
solo 1 día. Dónde, sólo un arroyo delgado permanece en el fondo de la
barranca en la actualidad, la que según dicen los creacionistas,
probablemente sería interpretada como si la hubiese escavado el cañón
«durante millones de años», si no se conociera de primera mano que el
cañón fue tallado en un solo día.
2. Las pruebas en contra de un diluvio global:
Explicación de los estratos geológicos
La columna geológica y el registro fósil son utilizadas como piezas
claves de evidencia en la explicación científica moderna del desarrollo y
la evolución de la vida en la Tierra, así como un medio para establecer
la edad de la misma. Los Creacionistas de Tierra Joven, como Morris y
Whitcomb en su libro “The Genesis Flood: The Biblical Record and its
Scientific Implications” (1961), niegan que el registro fósil en la
columna geológica represente la evolución de la vida en la tierra
durante millones de años. Debido a que, según ellos, la edad de los
fósiles depende de la cantidad de tiempo que se le atribuye a la columna
geológica, a la que los creacionistas, le adjudican que se depositó en
alrededor de 1 año. Algunos geólogos creacionistas disputan el
ensamblado de la columna geológica global a partir de fósiles índice o
característicos, que es la especie fósil que caracteriza a un horizonte
específico por su abundancia, aunque, no restringida en el tiempo, y que
se utilizan para vincular los estratos aislados geográficamente a otros
estratos a través del mapa (correlación bioestratigráfica). Los fósiles
son, a menudo, datados por su proximidad a los estratos que contienen
fósiles índice, cuya edad ha sido determinada por su ubicación en la
columna geológica. Oard y Reed (2006) dicen que la identificación de los
fósiles como fósiles índice ha sido muy propensa a errores que se
utilizaron de forma poco fiable para que las correlaciones, o hasta la
fecha, de los estratos locales utilizando para montar la escala
geológica.
Los geólogos del Diluvio han propuesto varias hipótesis para
conciliar la secuencia de fósiles que están de manifiesto en la Columna
Bioestratigráfica con el relato literal del diluvio de Noé en la
Biblia. Whitcomb y Morris propusieron tres posibles factores. Uno de
ellos es el Hidrológico, en el que la relativa flotabilidad de los
restos basada en la forma de los organismos y en las densidades
determino la secuencia en la que sus restos se depositaron en el fondo
de las aguas del diluvio. El segundo factor que proponían era el
Ecológico, lo que sugiere que los organismos vivos en el fondo del
océano, sucumbieron primero en el diluvio y los que viven en las
altitudes más altas después. El tercer factor fue el anatómico y de
comportamiento, por lo que la secuencia ordenada en la columna de los
fósiles sería el resultado de las respuestas muy diferentes a la crecida
de las aguas entre los diferentes tipos de organismos, debido a su
movilidad y hábitats originales. En un escenario de propuestas por
Morris, los restos de la vida marina fueron los primeros en asentarse en
el fondo, seguido por el más lento de los reptiles de tierras bajas, y
culminando con el hombre cuya inteligencia superior y su capacidad para
huir les permitió llegar a las elevaciones más altas antes de que fueran
superados por las aguas del diluvio (Gould, 1984).
Algunos creacionistas creen que los depósitos de petróleo y el carbón
se formaron rápidamente en las capas sedimentarias de los volcanes o en
las aguas de inundación de los bosques en llanuras y fueron enterrados
entre los escombros. Ellos creen que la vegetación descompuesta originó
rápidamente el petróleo o el carbón debido al calor de las aguas
subterráneas, que se desataron desde la Tierra durante el Diluvio o por
las altas temperaturas creadas por la compresión de los restos por el
agua y los sedimentos (Snelling, 2006).
Los creacionistas siguen buscando pruebas en el mundo natural, que
ellos consideran, que es consistente con las descripciones anteriores,
como evidencia de la formación rápida. Por ejemplo, ha habido demandas
de las marcas de las gotas de lluvia y las ondulaciones del agua en los
bordes de la capa, a veces asociados con las huellas fosilizados de
hombres y dinosaurios caminando juntos. La evidencia de las huellas ha
sido desacreditada por los científicos y algunas han demostrado ser
falsas (Schadewald, 1986; Kuban, 1996).
La Erosión del Gran Cañón y las discontinuidades estratigráficas
La erosión, que es una fase del proceso de denudación que comprende
el desgaste de la superficie terrestre mediante la acción mecánica de
los materiales detríticos transportados. Es un proceso lento en geología
convencional – a menos que la roca sea suave y el clima particularmente
riguroso, pero estos casos son excepciones periféricas-. Todo esto es
debido a la dureza de la roca y el hecho de que podamos observar la tasa
que se erosiona bajo la lluvia en la actualidad. La idea que los
diluvistas proponen que, a pesar de esto, todas las características de
la erosión se pueden explicar por el Diluvio Universal. Esto se aplica
igualmente a las rocas que se erosionan fácilmente, como a las rocas que
no -una propuesta que, obviamente, va en contra de la ciencia y el
sentido común-. Los altos niveles de erosión que se ven en formaciones
de roca dura las atribuyeron a la velocidad de las aguas de la gran
inundación. De hecho, el agua a tanta velocidad puede ser muy poderosa y
los chorros de las aguas de corte pueden cortar a través de objetos con
alta eficiencia. Sin embargo, el Gran Cañón, por ejemplo, no es una
pequeña placa para ser golpeada con una precisión sub-milímetrica por un
chorro de agua de una Cortadora de acero mediante chorro de agua a
presión, que viaja a una velocidad de 750 millas por hora (118 km/h).
Incluso en una inundación de proporciones mundiales, el agua no pudiera
viajar lo suficientemente rápido (sólo puede trabajar bajo la gravedad) y
la roca no es simplemente lo suficientemente suave como para formarse
en cualquier cosa, a menos que la erosión dure millones de años.
En segundo lugar, la erosión debida a la inundación es incompatible
con la sedimentación de las rocas que pretenden explicar con la
inundación mundial. Un diluvio global, que explique tanto la
sedimentación como la erosión masiva, provocaría ambos procesos
simultáneamente. No es posible depositar más sedimento al mismo ritmo en
que la erosión lo elimina-por lo tanto, donde la erosión ha revelado
las capas de sedimentación, éstas no deberían existir-.

Monte Santa Helena
En el modelo de Austin (1994) las rocas sedimentarias del Gran Cañón
eran depositados durante la primera parte del año de la inundación,
después de ser grabados en un cañón por el retroceso de las aguas. El
modelo requiere un nuevo depósito de rocas para convertirse en lo
suficientemente fuerte, en unos pocos meses después de la deposición,
modelando kilómetros de altos acantilados en violación de todos los
cálculos razonables de la hidrología, mecánica de suelos, y la
resistencia de los materiales. Algunos tipos de roca, por ejemplo,
algunas calizas, se litificarían poco después de la deposición, pero la
mayoría de las areniscas y lutitas requieren de una gran pérdida de
agua, la compactación, y/o cementación química para convertirse en una
roca sólida, los que, son procesos que involucran cantidades
significativas de tiempo geológico. Esto es especialmente cierto para
los lodos de grano muy fino en el que baja permeabilidad hace casi
imposible la deshidratación completa en un período corto de tiempo. La
carga sencilla de otros materiales en la parte superior no es
suficiente, el agua atrapada en el lodo podría causar licuefacción
repentina de toda la masa, un fenómeno conocido por los ingenieros
hidráulicos como el «sudden draw down condition». El drenaje rápido
comúnmente resulta en el colapso de los bancos más empinados, las
cortadas y las subidas de los ríos disminuyen. Las lutitas del joven
modelo del Grand Canyon deberían haberse comportado de la misma manera
pero se habrían derrumbado incluso con más facilidad que los bancos del
canal del río considerando las alturas de los acantilados del Grand
Canyon que se miden en metros, y en miles de metros.
Cuando observamos los estratos rocosos que han sido depositados sin
interrupción, decimos que son concordantes, y que representan un período
de sedimentación continuo. Muchas zonas exhiben estratos concordantes
que representan ciertos lapsos del tiempo geológico; cuando un estrato
se ha depositado sobre la superficie no denudada, de otro, se dice que
ambos estratos son concordantes, pero, cuando un estrato no tiene la
misma inclinación que otro, se dice que son discordantes. En 1788, James
Hutton, descubre las Discordancias Angulares, que son el conjunto de
capas más antiguas o inferiores que buzan con diferente ángulo que las
más jóvenes o superiores, lo que también comprende, estratos más jóvenes
no plegados que descansan sobre estratos más viejos plegados. El
diluvio universal no puede explicar las formaciones geológicas, como las
discordancias angulares, donde las rocas sedimentarias se han inclinado
y luego erosionadas más capas sedimentarias depositadas en la parte
superior, que necesitan largos períodos de tiempo para estos procesos.
Siendo, un Hiato, el tiempo que dura una discordancia en el isocronismo
geológico. La geología moderna, es capaz de explicar como se produce la
sedimentación y la erosión después de exponer las capas, y también de
explicar los fenómenos más complejos, tales como las discordancias o
disconformidades -que la geología de inundación no es capaz de explicar
en lo absoluto-.
También, por último, está el Tiempo necesario para la erosión de los
valles de las montañas de rocas sedimentarias. En otro ejemplo, la gran
inundación, de haber ocurrido, también debería haber producido efectos
en gran escala extendidos por todo el mundo, y se debe haber distribuido
uniformemente, sin embargo, los niveles de erosión, por ejemplo, los
Apalaches y las Montañas Rocosas, difieren de manera significativa
(Isaak, 1998).
Depósitos del desierto
Es más que obvio que las dunas del desierto y otros depósitos del
desierto no se forman bajo las aguas rugientes de un Diluvio. Estos
requieren no sólo de tiempo, sino también, de tierra seca. El Diluvio de
Noé no suministra ninguna de estas cosas (Weber, 1980). Si bien, el
Ordovícico se inicia con una transgresión general en todo el Hemisferio
Norte, el que estuvo cubierto de agua en su mayoría, lo que da origen a
potentes bancos de cuarcitas, con pistas y huellas superficiales,
continuando diversos tramos de pizarras fosilíferas con trilobites y
braquiópodos, para culminar con calizas con equinodermos (cistoideos).
El Período Ordovícico en Gran Bretaña fue dividido tradicionalmente en
Temprano (Tremadiocense y Arenigiciense), Medio (Llanvirniense
[subdividido en Abereiddiciense y Llandeilianciense] y Llandeilo) y
Tardío (Caradociense y Ashgiliense). El límite inferior estaba
antiguamente en la base de las series del Arenig del Valle de Dracè
(Marruecos), que es ahora la 2ª unidad cronoestratigráfica de las 6 en
que se divide el periodo Ordovícico, su base yace sobre el Tremadociense
y su techo es infrayacente respecto al Llanvirniense, definidas por la
primera aparición de graptolites dicotómicos extensiformes. El límite
superior es la parte más alta de la serie Ashgill, que está cubierta por
el Llandovery Inferior de la serie Silúrica. La parte más alta del
Ashgiliense es la zona del graptolito Dicellograptus anceps: en este
horizonte aparece el último de los trilobites Trinucleidos.
En cambio, el Silúrico suele ser pizarroso, con intercalaciones de
cuarcitas y calizas; son características las “pizarras graptolíticas” y
las calizas con Ortocerátidos. Estratigráficamente, este sistema se
subdivide, de Inferior a Superior, en los siguientes pisos:
Llandoveriense, Wenlockense, Ludlowense y Pridoliense. Los niveles
inferiores del Silúrico son las series del Llandoveriense Inferior o
Valentiense, caracterizadas por una zona de graptolites del género
Glypograptus persculptus. El límite superior es el techo del
Dowtoniense, que contiene una fauna silúrica, junto con formas nuevas,
el que, se asienta en un área de tipo concordante sobre las areniscas
compactas del “Ludlow” Superior, marcando la fase final del período de
sedimentación del Silúrico Europeo. Actualmente, el Pridoli, marca la
época final y más corta del Silúrico. Los terrenos del silúrico,
esencialmente sedimentarios (areniscas, esquistos y calizas), están muy
difundidos en Europa septentrional.
Pero, sin embargo, las Old Red Sandstone (ORS) –Arenisca Roja
Antigua-, de Escocia, es una unidad litoestratigráfica británica la cual
tiene estatus de supergrupo, las que son reconocidas en todo el mundo
como su colección de fósiles de dunas del desierto, y describen un
conjunto de rocas sedimentarias depositadas en una variedad de ambientes
durante el Devónico, pero que se remonta a finales del Silúrico y
comienzos del Carbonífero. Cuenta con afloramientos que se extienden
desde las Islas Británicas a Polonia y el Mar Blanco de Rusia y de
Alemania a Noruega (Gilluly, Waters y Woodford, 1968). Estos
afloramientos se han encontrado, incluso, en Groenlandia y América del
Norte. En la época del Devónico, antes de América del Norte y Europa se
separaron, estas dunas cubiertas todo un semi-árido paleocontinente. Las
formaciones inferiores son de edad del Silúrico superior, en donde, el
tránsito al Devónico se efectúa, generalmente, por niveles detríticos,
en la formación de arenisca Downton Castle (Downton Castle Sandstone
Formation) y la suprayacente formación de lutita Reglan (Raglan Mudstone
Formation). Estratigráficamente se divide en: Devónico Inferior, que
comprende los pisos Gediniense, Siegeniense y Emsiniense; Devónico
Medio, subdividido en el Eifeliense y Givetiense, y Devónico Superior,
con el Frasniense y el Fameniense.
Además, existe una facies “marginal”, que se desarrolla
principalmente en los bordes del geosinclinal (mar de Tetis), que
comprende areniscas, pizarras y calizas, con braquiópodos, bivalvos,
trilobites y crinoideos, y calizas recifales, con estromatóporas y
tetracoralarios; y una facies “mediterránea”, que corresponde a mares
más profundos, en la que predominan pizarras y calizas con Goniatites
(Meléndez & Fúster, 1972). Las interdigitaciones de estas areniscas
con sedimentos marinos muestra que la línea de costa de este
paleocontinente que avanzo y retrocedió varias veces. Las rocas del
desierto se enredan con las rocas que el modelo de geología de la
inundación nos dice fueron formadas dentro de la gran inundación de 1
año de duración. Las capas rojas, que consisten en parte de la herrumbre
formada sobre el nivel del mar, son también encontradas en esta
formación. Estos no se hubieran formado en cualquier inundación
catastrófica. El conjunto de la roca de las ORS está dominado por
sedimentos de facies continentales aluviales y conglomerados en su base,
depositadas en el paleo-supercontinente Nor-atlántico de Euramérica o
Laurusia (continente de las Viejas Areniscas Rojas), que progresa a una
combinación de dunas, y sedimentos lacustres y fluviales. Las ORS
también contienen playas típicas, con sus característicos depósitos
cúbicos de cristal de sal. Estos son panes de sal, típicos, de los
depósitos de desierto formados después de que se evaporaron los lagos de
lluvias de temporada. Hoy en día, en el desierto de Mojave, las playas
pueden convertirse en lagos durante un par de semanas, sólo para secarse
otra vez, dejando una costra de depósitos de sal, como las que se
encuentran en la piedra arenisca roja.
Aunque unos pocos estanques de agua dulce existían en este antiguo
semiárido continente, estos se secaron de vez en cuando. Así,
encontramos fósiles grietas de barro en las lutitas que provenían de los
fondos de los estanques secos, y encontramos fósiles de peces
pulmonados, los que podían sobrevivir a la sequía mediante la
construcción de un capullo de barro en el fondo del estanque con
suficiente aire respirable. Cientos de kilómetros cuadrados de dunas
fósiles en estos depósitos contienen estratificación cruzada, chorreadas
de guijarros de arena (ventifactos) de la especie se encuentran en las
modernas dunas de arena del desierto, y en ningún otro tipo de sedimento
moderno. Estas diferentes líneas de evidencia, independientes,
convergen para demostrar que las ORS casi con toda seguridad se han
formado a través de millones de años en un clima seco, no debidas a
cualquier tipo de catástrofe global.
El Gran Cañón contiene dunas fósiles del desierto y otros sedimentos
que a todas luces se depositaron en tierra firme. Las areniscas Coconino
del Pérmico en las paredes superiores del Gran Cañón, tienen los
esmerilados, bien ordenados y bien redondeados típicos granos de arena
que se encuentra depositados sólo en las dunas de arena (Shelton, 1966).
Además, muchas de las láminas de la estratificación cruzada contienen
huellas fósiles (icnitas) que sólo podían proceder de anfibios o
reptiles, los que subían hasta la cara de una duna de arena ligeramente
húmeda al aire libre. El geólogo del ICR Dr. Steve Austin ha enseñado
que los anfibios que hicieron las pistas estaban descansando entre dunas
submarinas, lo que es muy poco plausible en un catastrófico Diluvio
Universal, que debió haber erosionado y depositado varios metros de
sedimentos por día.
El grupo Supai y los Formación Ermitaño del Pérmico Inferior, se
encuentran hoy en día bajo las Areniscas Coconino, como deltas de los
ríos que se formaron sobre el nivel del mar (Shelton, 1966). En los
tiempos del Pérmico, cuadrúpedos (probablemente anfibios o reptiles)
dejaron sus huellas en el barro blando del delta. A medida que el barro
fue cocido y endurecido bajo el sol, formaba grietas. La dureza del
barro cocido conservó las huellas fósiles sobre los ríos inundados de la
temporada de lluvias y enterradas en el barro fresco. Estas huellas
fósiles se encuentran hoy en día, así como óxidos de hierro que se
forman en el aire libre, mostrando que estas lutitas fueron formadas
sobre el nivel del mar.
Las areniscas de puro cuarzo de las Navajo Sandstones del Triásico y
Jurásico en Zion National Park, Utah, también se ven exactamente como
las dunas de arena del desierto (Gilluly, Waters y Woodford, 1968).
Contienen camas amplias transversales del tipo que se encuentran en las
dunas de arena, y los granos de arena esmerilados y los pulidos
guijarros que sólo se encuentran en las dunas formadas sobre la tierra
firme.
Ciertas formaciones en el oeste de Wyoming se ven exactamente como
los desiertos que bordeaban los mares en retroceso del Carbonífero
(Houlik, 1973). La formación Mississippian Lodgepole contiene el tipo de
depósitos de carbonatos y evaporitas que encuentran en las llanuras de
inundación en la actualidad. La formación de Amsden consta de sabkhas y
las dunas del desierto. Sabkha (سبخة) es una especie de capa dura que se
forma en el agua dura desiertos después que se filtra a través del
suelo por la acción capilar y se evapora dejando los nódulos de calcita,
anhidrita, y otras sales. Se las ve extensamente en Arabia Saudita.
Son, además, rocas de depósito de supramarea que inundan zonas bajas
cerca de la costa, donde crecen algas verdes o azules (cianofíceas).
Estos sabkhas, moldes de cristales de evaporitas, y las dunas fósiles
muestran que estos depósitos carboníferos se formado en un desierto, no
en una gran inundación.
Al final del Mioceno, durante la edad o piso Mesiniense, (hace unos
5,96-5,33 millones de años), el Mar Mediterráneo se desecó al quedar
desconectado del océano Atlántico, un acontecimiento conocido como la
crisis salina del Mesiniense, dejando extensos depósitos de desierto en
el fondo del mar (Hsu, 1972). El Estrecho de Gibraltar se abrió y se
cerró, la causa de estos cambios complejos, como el buque de perforación
científica Glomar Challenger de 120 m de largo, descubrió en el año
1970, mediante el uso de sondas de eco y de muestras de núcleo de aguas
profundas. Cada vez que el Mediterráneo se secó lentamente, la calcita
precipitó primera por el borde de la cuenca de la llanura abisal balear,
entonces las anhidritas y yeso en otras, y finalmente la sal de roca en
el centro en el punto más profundo. Esto es sólo el fin de que estas
sales se precipitan para establece un plato grande de agua de mar que se
secó. Los sucesivos secados del Mediterráneo han producido cientos de
metros de evaporitas. No sólo forma evaporitas, sino también depósitos
terrestres como las grietas de barro bañadas por el sol, la arena
arrastrada por el viento, nódulos sabkha y anhidritas. En condiciones
hipersalinas en ambientes submareales pueden formarse estromatolitos,
los que se encuentran ahora a 2 km de profundidad el fondo del mar
Mediterráneo, en muestras marinas profundas. Los ríos Ródano y el Nilo
han reducido sus cañones miles de metros por debajo del nivel actual del
mar para alimentar la desecada cuenca del Mediterráneo. Los abanicos
aluviales acumulados de escombros, bañados por los aguaceros en las
laderas de Cerdeña, y ahora estos depósitos se encuentran bajo el agua.
Después del rellenado del Mediterráneo con el agua, hace 5,33 millones
de años se conoce como la Inundación Zancliense, a principios del
Plioceno, los sedimentos empezaron a acumularse sobre las evaporitas, el
peso de estos sedimentos han forzado a través de los puntos débiles de
los sedimentos para formar domos de sal. Algunas de estas minas de sal
con unos pocos kilómetros de diámetro, y cientos de miles de metros de
altura. A pesar de que éstas no pueden ser parte de la formación del
actual Mediterráneo, pero si, del que se ha resecado, mientras que la
geología de inundación tiene muchas dificultades para dar cuenta de esas
cosas.