jueves, 7 de abril de 2022

El Ser Imaginario - Capítulo 3

El Ser Imaginario - Capítulo 3 (La Mentira Más Grande Jamás Contada)
(Sobre el Creacionismo, primera parte)

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“¿Cuál es la probabilidad de tal complejidad? ¿Cómo sabemos que algo es demasiado complejo para haber surgido espontáneamente? ¿Cuál es el origen de dicha complejidad? Los creacionistas explican la complejidad de las formas vivas, que contemplan como absurdamente improbable, y postulan por ello un creador. Que este creador tenga que ser de una complejidad enormemente mayor y mucho más improbable que las formas de vida que creó no parece preocuparles. Pero es de lo más natural preguntarse lo mismo del creador que de sus presuntas creaciones. Poniendo sobre la mesa una carta recursiva similar a la jugada contra el argumento de la causa primera, preguntémonos sobre el origen de la complejidad del creador. ¿Cómo surgió? ¿Existe toda una jerarquía de creadores, cada uno creado por un creador de orden superior, y todos ellos, excepto los más inferiores (nosotros), creadores a su vez de otros creadores de orden inferior?”
 
John Allen Paulos, profesor de matemáticas y escritor estadounidense. (4 de Julio de 1945)

Hace catorce mil millones de años, un suceso puso el Universo en marcha. Fue el momento en el que surgió cada átomo, estrella y galaxia. Las investigaciones, nos indican que hubo una gran expansión de materia, el Big Bang. Técnicamente, hablamos de la conformación del Universo desde una singularidad primigenia. Por su parte, el cristianismo, al igual que tantos otros cultos, atribuye este suceso a un ente sobrenatural. Básicamente, niega nuestra percepción del mundo concreto y la realidad objetiva, para adoptar una explicación mítica.
 
Los mitos reemplazan a la realidad cuando el conformismo intelectual supera al interés por el conocimiento, de hecho, para la Psicología, el pensamiento intuitivo es equivalente a una respuesta no razonada ante un estímulo, ya que éste debería tener un carácter reflexivo para dar una respuesta acorde a la situación planteada. Dicho esto me pregunto; ¿debe el ser humano conformarse con explicaciones tan insignificantes que ridiculizan su intelecto? Inexplicablemente, muchos así lo hacen; basan sus vidas en toda clase de mitos, como el de una entidad sobrenatural denominada “Jehová”, a la cual atribuyen la creación de nuestro Universo. (1)
 
¿Quién mejor que nosotros para conjeturar y discernir sobre nuestro origen universal?
 Las respuestas que el hombre necesita, no se encuentran en la religión, es más, ésta no brinda respuestas en absoluto; sólo actúa como “muleta imaginaria” para personas intelectualmente rezagadas.

Nuestro desarrollo como especie, se fundamenta en el concepto de “praxis humana”, o acción del hombre sobre la Naturaleza. (2) Es decir que, no es el medio o el Universo quien nos define, sino que nosotros definimos nuestro entorno desde la experiencia. Todo es interpretado a partir de nuestra percepción, somos seres sensoriales, inquisitivos y precisamos la evidencia como puente para el conocimiento.
 
La farsa más grande de las religiones, es explicar nuestra existencia por medio de mitos, en lugar de buscar verdaderas respuestas. Es también una manera de pretender sostener la idea de un Dios omnipotente, incuestionable y responsable de todo lo existente. De todas formas, al no poseer evidencias de su existencia, menos aun podríamos especular que éste creó nada en absoluto.

Los argumentos creacionistas al respecto, abarcan un amplio espectro. Desde explicaciones básicas y carentes de sustento, como cuando proponen que la complejidad de nuestro universo sólo puede ser explicada por medio de un creador, hasta aquellas que pretenden ser científicamente desafiantes, y terminan por ser absolutamente refutables, como cuando afirman que la altísima improbabilidad de que las condiciones ideales se dieran para que surgiera la vida, dan cuenta de la altísima posibilidad de la existencia de Dios.

El Creacionismo interpreta que la complejidad es una característica que se aprecia indistintamente en todas las entidades biológicas, sin consideraciones de cambios, mutaciones o situaciones particulares del entorno. Es decir que, no diferencia los sistemas biológicos entre sí, ya que entiende, que todos poseen una complejidad específica e irreductible. Por su parte, el evolucionismo, interpreta que los organismos son consecuencia de un proceso de transformación y adaptación paulatinos, que son el motivo de su complejidad.

Si la complejidad del Universo es prueba de la existencia de Dios y consecuentemente de que éste es su creador, deberíamos entonces comenzar por especificar qué entendemos por complejidad. Nuestro planeta, y antes que él, nuestro Universo, han existido y evolucionado hasta transformarse en lo que hoy conocemos, por miles de millones de años luego del Big Bang. En un principio, los organismos eran sencillos; luego la Evolución los tornó complejos y adaptados a su entorno. Si, la vida es compleja, y también nuestro Universo, pero existe una explicación lógica para ello: La Evolución.

Si la intención es sostener que la vida es improbable por sí misma, sin la intervención de una entidad sobrenatural como el Creacionismo lo hace; se debería entonces poseer un mapa preciso de todo el Universo para poder calificar de estadísticamente improbable la vida en nuestro mundo. No tenemos idea de cuantos planetas existen, y sólo podemos conjeturar, este es simplemente un dato desconocido. En estas condiciones, no tenemos una idea concreta de que tan improbable es la vida en el Universo, ya que desconocemos si en otros planetas también surgió. A grandes rasgos, podemos decir que lo único altamente improbable, es la existencia del ente creador denominado “Dios”. Tengamos en cuenta lo siguiente:
 
No existen pruebas objetivas de ninguna clase que demuestren su existencia. No existen testimonios de su existencia, nadie jamás lo vio. No pertenece a ninguna especie diferente de las conocidas por la Ciencia. De hecho, no existe nada diferente de los seres biológicamente clasificables, por lo tanto, de existir, debería pertenecer a una categoría diferente, y no podríamos siquiera saberlo; ya que no hay elementos sobre los cuales investigar.
 
Podemos entonces concluir, que hablamos de un Ser incomprobable, y atribuirle actos como haber creado cualquier cosa, sería más complejo aún de sostener, sería sencillamente en vano. No existe argumento razonable que sustente que algún Ser sobrenatural haya creado nada jamás, los únicos indicios de vida sobre la Tierra son de origen biótico, y consecuentemente de procesos evolutivos que llevaron a cada ser vivo sobre la misma hasta su estado actual. Cualquier hipótesis basada en mitos, resulta descabellada dado nuestro conocimiento científico actual.
 
Por otro lado, si algún Dios nos hubiese creado, significaría que jamás evolucionamos, ya que aparecimos en la Tierra por obra suya, sin sufrir cambio alguno desde el momento de nuestra creación. Existen innumerables fósiles de primates altamente emparentados con nosotros, así como también, de humanos primitivos menos evolucionados, y si eso no es suficiente evidencia; tenemos ejemplos de evolución y/o adaptación a nuestro alrededor por doquier:
 
Los perros domésticos no deberían existir, ya que no son sino el producto de la domesticación del lobo salvaje. El hombre los ha cruzado y adaptado a diferentes ambientes a través de la historia, para obtener lo que hoy día se ha transformado en cientos de razas de diferentes contexturas, pelajes, colores y costumbres, de acuerdo a su función. Esto se evidencia también en la obtención de animales híbridos, un proceso forzado por el ser humano, que es el mejor ejemplo de adaptación selectiva. Lo mismo sucede con los gatos domésticos, aves de corral y muchos otros animales que se han adaptado para la función o exigencia del entorno, alterando casi en su totalidad, su forma física original, hasta convertirse en animales totalmente diferentes. Otro ejemplo de esto, se da en la producción de animales estandarizados o definidos con características genéticas y sanitarias específicas, criados en ambientes controlados para experimentación; en su gran mayoría roedores. Incluso los reptiles y aves actuales, son evidencia viviente del legado de los dinosaurios, su similitud física, así como genética, son pruebas indiscutibles.
 
¿Cómo explican los creyentes y creacionistas el constante descubrimiento de restos fósiles de dinosaurios? Simplemente no lo hacen. ¿Acaso los dinosaurios no existieron? Si es así; ¿que hacen todos esos fósiles desparramados por el planeta? En el caso de los creacionistas, ellos poseen su propia hipótesis al respecto, la de un Ser sobrenatural que originó todo el proceso, aunque difícilmente esto tenga algún sustento, ya que la ausencia de evidencias o argumentos convincentes al respecto es absoluta.
 
Podemos decir que, para definir la complejidad de cualquier entidad biológica, ésta debe ser susceptible de un análisis absolutamente objetivo, ya que, si un sistema es intrínsecamente complejo, y tal condición no deviene de un estado anterior; la misma sólo puede deducirse por medio de la comparación del sistema en cuestión con otro similar.
 
En este punto me pregunto; ¿Cómo se aparta el Creacionismo de toda subjetividad, para sostener la complejidad de cualquier entidad biológica, afirmando incluso, que la misma no posee posibilidades de ser producto de un estado más precario en sus estadios iniciales? ¿Qué criterio totalmente despojado de características interpretativas puede objetivamente determinar que algo es complejo de por sí, más no como una impresión subjetiva basada en preconceptos?
 
La evidencia evolutiva es prueba incuestionable de nuestros inicios en la Tierra. No somos más que entidades biológicas que habitan un planeta donde las condiciones ideales para la vida se dieron. Por otra parte, la Evolución no es una mera especulación infundada, existen pilares reales sobre los cuales ha erigido sus cimientos. La Evolución, se confirma por medio de pruebas aportadas por diferentes disciplinas científicas, de ellas se deduce que todos los organismos vivientes actuales son el resultado de un proceso de transformación paulatina: Paleontología, Biogeografía, Anatomía, Embriología, Bioquímica, Genética y Biología Molecular, son algunas de estas disciplinas. Esta última, la Biología Molecular, es posiblemente la más relevante de todas. El proceso evolutivo, consiste en la transformación de un organismo en otro, esta ciencia, permite reconocer las relaciones de parentesco entre especies descendientes de un mismo antepasado. A medida que transcurre el tiempo, las semejanzas anatómicas se van diluyendo, y pueden llegar a ser irreconocibles. Sin embargo, a nivel molecular, las semejanzas son reconocibles, aunque hayan transcurrido millones de años.
 
La Taxonomía, o clasificación de los seres vivos a través de sus características físicas, es un sistema que surgió antes que se desarrollara la Teoría de la Evolución de las Especies de Darwin, y ha sido también de utilidad en cuanto a la verificabilidad de ésta. (3)
 
Somos, en resumidas cuentas, el resultado de varios procesos a escala cósmica, que dieron como resultado a la Tierra y sus habitantes. Somos simplemente, seres producto de procesos químicos aleatorios; no hay nada sobrenatural en nuestra composición o en la de nuestro planeta. La única creación de Dios, es la fantasía de su propia existencia. Este Ser, sólo existe en las mentes de quienes no se cuestionan lo que realmente saben de las cosas. El conocimiento es la respuesta para quienes se cuestionan, Dios es la respuesta para quienes se quedaron sin ideas…

1. El Objetivismo rechaza cualquier idea que se intente sostener en ausencia de pruebas racionales. La razón y la percepción sensorial, son los únicos medios de conocimiento del hombre: Por lo tanto, la fe se entiende como una desviación de la razón, así como un intento de autodestrucción del intelecto.
 2. Karl Marx pensaba que es el hombre quien define el mundo a través de su existencia y el ejercicio de la misma, decía: “Toda vida social es esencialmente práctica. Todos los misterios que inducen a la teoría, al misticismo, encuentran su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esta práctica.”
 
3. La taxonomía o sistema para la designación de los organismos, es un sistema clasificatorio, que establece grupos denominados taxones, dentro de otros grupos mayores llamados categorías. Su función es definir el árbol filogenético de los organismos, para así establecer parentescos y relaciones.
 

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